Haz tu

Programa de Embajadores

Un embajador de Constru Casa es un individuo dedicado a la sensibilización de Constru Casa y de su misión para poder traer viviendas sostenibles y edificios de la comunidad para familias y comunidades que viven en extrema pobreza en Guatemala.

Marco

El convertirse en un embajador de Constru Casa es simple, todo lo que necesitas es el sentir una pasión por ayudar a otros y un deseo por informar a tu país sobre las necesidades en Guatemala. Los Embajadores son una parte muy importante de dar a conocer el trabajo de Constru Casa fuera de Guatemala y el informar sobre la realidad de la pobreza que muchas familias enfrentan diariamente.

Mientras la meta para cada Embajador es el reunir suficiente dinero para una casa completa para una familia en necesidad, nuestro programa de embajadores esta diseñado para que cada persona utilice sus propias fortalezas y traigan lo que puedan para Constru Casa. Nosotros no esforzamos para que la relación entre Constru Casa y el Embajador sea simbiótica: El Embajador ayuda a Constru Csa a través de promoción y la reunión de fondos y en turno esperamos que Constru Casa pueda ayudar al Embajador perseguir su pasión y en obtener lo mejor provecho de su compromiso.

Se motiva a los Embajadores a organizar eventos, eventos de recaudación de fondos y platicas en su ciudad de origen así como a inspirar y a reclutar nuevos voluntarios, grupos y donadores.

Descarga nuestra Guía del Embajador para enterarte mas sobre el programa. Para aplicar, completa la aplicación del Embajador y enviala a voluntario@construcasa.org.

Noticias

emergency newsletter fuego esp

Donación botón

Historias

El año de suerte para Miriam

Screen Shot 2017 04 21 at 4.00.51 PM¡Gracias a Home for a Home, este año es un #LuckyYear para Miriam Magdalena y su familia en Santa Cruz Balanyá!

Leer más...

Testimoniales

AMAURY, BELGICA

Screen Shot 2017 04 21 at 4.12.15 PM

AMAURY, BELGICA 

Son las 7:30 am. La ciudad de Antigua ya resuena. Los scooters y tuc-tucs pasan volando por las calles. En los buses, los ayudantes de los conductores cuelgan de la puerta gritando el destino de sus vehículos a quienes pasan por el lugar. Pero a pesar de este ajetreo de la gente, la naturaleza está presente para recordar su dominio, con los volcanes y montañas que rodean y pasan por lo alto de la ciudad.

¡Es maravilloso!

Frente al Parque de San Sebastián; espero junto a Paul, otro voluntario que viene de Florida, la llegada de nuestro conductor Mario. Él es un albañil guatemalteco y nos llevará al pueblo de Santa Cruz Balanyá. 

Así es como comenzó mi primer día. Ese día, aún no podía imaginar la experiencia tan increíble que tendría aquí, en Guatemala…

Las primeras dos semanas trabajé con Paul, Mario y otros trabajadores guatemaltecos en la construcción de 3 casas para 3 familias menos privilegiadas en Santa Cruz Balanyá. No son casas grandes con piscina o una cancha de tenis. Son solamente pequeñas casas construidas con blocks y un techo de lámina, y tienen 2 habitaciones (una es un dormitorio para toda la familia, y la otra es un pequeño baño). Son pequeñas, pero tienen lo necesario. Lo más importante es darle un techo a esas familias.  

Las últimas dos semanas participé en la construcción de una escuela en otra ciudad, Ciudad Vieja. Era un proyecto grande. Por ello, estaba con un gran equipo de albañiles y trabajadores: Bimbo, Otto, Chipilin, Carlos, Carlos (también), Luis, Luis (también), Marvin (alias “Tres Puntos”, por su tatuaje con 3 puntos en la frente) y Edwin. ¡Fue un equipo muy lindo! Durante los recesos, compartíamos nuestra comida y jugábamos fútbol juntos.

Antes de ser voluntario no tenía la experiencia en construcción, pero eso no fue un problema. ¡No importa tu edad o habilidades, serás de mucha ayuda!

Durante mi experiencia como voluntario, pude viajar todos los fines de semana. Escalé el Volcán de Pacaya y cociné malvaviscos sobre la lava, exploré los Templos Mayas en la selva de Tikal, nadé en las piscinas naturales y turquesas de Semuc Champey, navegué en el Lago de Atitlán y dormí en la cumbre del Volcán Acatenango, iluminado por erupciones del vecino Volcán de Fuego.

Pude ver muchas ciudades y paisajes, pero mi mejor experiencia fue la convivencia con la gente guatemalteca. Viví con una familia guatemalteca, comí comida guatemalteca y trabajé cada día con trabajadores guatemaltecos. Creo que cuando exploras un país como turista, sólo llegas a conocer una pequeña parte de él. De hecho, puedes viajar más mientras estás sentado platicando con un local.

Luego de mi tiempo como voluntario con Constru Casa, estoy seguro de una cosa: puedes explorar el mundo sólo por medio de la gente.

 

 

 

 

 

 

Leer más...